Resumen esencial
Muchas veces, el ejercicio físico se asocia a una idea que parece incuestionable: cuanto más intenso, más temprano y más sacrificado, mejores serán los resultados. Para el neurocientífico español José Luis Trejo , especializado en estudiar cómo la actividad física modifica el cerebro , hacer ejercicio no consiste únicamente en fortalecer músculos o mejorar la resistencia cardiovascular. En lugar de preguntarse cuál es el entrenamiento más duro o el horario perfecto, quizás convenga pensar cuál es la forma de moverse que una persona podrá mantener durante años sin convertir el ejercicio en una obligación agotadora.
La noticia, en profundidad
Madrugar para correr antes de trabajar, entrenar hasta el límite o sentir que "si no duele, no sirve". Sin embargo, la neurociencia invita a mirar el movimiento desde otro lugar: el del bienestar cerebral . Una de las afirmaciones que más sorprende de Trejo es que no existe evidencia científica que demuestre que salir a correr a las seis de la mañana tenga beneficios superiores para el cerebro frente a hacerlo en otro momento del día.
Mientras el cuerpo se activa, el cerebro procesa nuevos colores, sonidos, olores y paisajes. En segundo lugar aparece hacer ejercicio al aire libre en la ciudad. Aunque el entorno urbano no ofrece el mismo contacto con la naturaleza , seguir moviéndose entre calles, personas y estímulos variables continúa siendo más enriquecedor para el cerebro que entrenar en espacios cerrados.
Pero todavía existe una alternativa menos favorable que el gimnasio: entrenar completamente solo en casa. Sin embargo, el especialista hace una aclaración importante: esto no significa que haya que abandonar el gimnasio o dejar de entrenar en el hogar. Sin embargo, para el cerebro, el exceso de fatiga representa un factor de estrés que puede disminuir parte de los beneficios del ejercicio .
Lo que debes recordar
- Muchas veces, el ejercicio físico se asocia a una idea que parece incuestionable: cuanto más intenso, más temprano y más sacrificado, mejores serán los resultados.
- Para el neurocientífico español José Luis Trejo , especializado en estudiar cómo la actividad física modifica el cerebro , hacer ejercicio no consiste únicamente en fortalecer músculos o mejorar la resistencia cardiovascular.
- Aunque el entorno urbano no ofrece el mismo contacto con la naturaleza , seguir moviéndose entre calles, personas y estímulos variables continúa siendo más enriquecedor para el cerebro que entrenar en espacios cerrados.
- Pero todavía existe una alternativa menos favorable que el gimnasio: entrenar completamente solo en casa.
- En lugar de preguntarse cuál es el entrenamiento más duro o el horario perfecto, quizás convenga pensar cuál es la forma de moverse que una persona podrá mantener durante años sin convertir el ejercicio en una obligación agotadora.

