Resumen esencial
El estudio evaluó a 24 mujeres posmenopáusicas, 11 de ellas sobrevivientes de cáncer de mama , y detectó que el ejercicio sistemático de fuerza eleva la presencia de microARN supresores de tumores. En Chile se diagnostican cerca de 5.640 nuevos casos de cáncer de mama al año. “Aunque nuestros resultados son preliminares, ya hay evidencia, con datos epidemiológicos y clínicos, de que el ejercicio, incluso en otros tipos de cáncer, como el colorrectal, reduce el riesgo de recurrencia y mejora la sobrevida”.
La noticia, en profundidad
Someterse a un tratamiento contra el cáncer puede ser demoledor . Pero una investigación reciente, como la que coordinó la kinesióloga y doctora en ciencias de la Universidad de La Frontera , Macarena Artigas Arias, demostró que el ejercicio, especialmente el de fuerza, puede tener enormes beneficios en los pacientes. En general, los microARN son moléculas capaces de regular la expresión de ciertos genes , y los que estimula este tipo de entrenamiento físico se encargan de silenciar los “oncogenes”, relacionados con activar el desarrollo del cáncer.
Para nadie es un misterio que el ejercicio favorece la salud, pero hasta ahora no se receta de manera estandarizada en los tratamientos oncológicos . Sin embargo, las diferencias aparecen al microscopio: al observar los procesos biológicos, las mujeres con antecedente de cáncer de mama presentaron una mayor expresión de microARNs supresores de tumor en comparación con el grupo sin historial de la… Si bien sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer para las mujeres chilenas, gracias a las campañas de concientización y a la detección temprana, la tasa de superviviencia es superior al 90%.
“En general, en materia de ejercicio físico y cáncer se han investigado de manera separada los efectos fisiológicos y los moleculares, principalmente en modelos animales”, cuenta la Dra. La investigadora de la UFRO, que a sus 34 años ya está realizando su posdoctorado, hace un par de años que comenzó a profundizar en el vínculo de los entrenamientos de fuerza con los tratamientos contra el cáncer de mamas. Lo novedoso de este estudio es que va más allá de lo clínico: da luces de qué ocurre a nivel molecular y cómo el ejercicio podría modular la epigenética.
Lo que debes recordar
- El estudio evaluó a 24 mujeres posmenopáusicas, 11 de ellas sobrevivientes de cáncer de mama , y detectó que el ejercicio sistemático de fuerza eleva la presencia de microARN supresores de tumores.
- En general, los microARN son moléculas capaces de regular la expresión de ciertos genes , y los que estimula este tipo de entrenamiento físico se encargan de silenciar los “oncogenes”, relacionados con activar el desarrollo del cáncer.
- En Chile se diagnostican cerca de 5.640 nuevos casos de cáncer de mama al año.
- “En general, en materia de ejercicio físico y cáncer se han investigado de manera separada los efectos fisiológicos y los moleculares, principalmente en modelos animales”, cuenta la Dra.
- “Aunque nuestros resultados son preliminares, ya hay evidencia, con datos epidemiológicos y clínicos, de que el ejercicio, incluso en otros tipos de cáncer, como el colorrectal, reduce el riesgo de recurrencia y mejora la sobrevida”.

