Resumen esencial
El ejercicio físico, particularmente el entrenamiento de fuerza, podría tener un rol clave en la prevención de recaídas del cáncer de mama . Un equipo de investigadores liderado por la Universidad de La Frontera evidenció que el entrenamiento sistemático de fuerza puede actuar como un complemento en el tratamiento del cáncer de mama. El grupo incluyó a 13 mujeres sanas y 11 sobrevivientes de cáncer de mama que ya habían completado su tratamiento inicial.
La noticia, en profundidad
Un estudio liderado por la Universidad de La Frontera revela que el entrenamiento de alta intensidad activa mecanismos que reducen la reaparición de tumores en mujeres sobrevivientes. El estudio, en el que también participaron académicos de la Universidad San Sebastián y la Universidad de Chile , demostró que este tipo de ejercicio logra “silenciar” genes asociados a la reaparición de la enfermedad . La investigación se enfocó en los efectos epigenéticos del entrenamiento físico .
En este caso, las rutinas de fuerza controladas activaron mecanismos biológicos que bloquean la acción de genes que favorecen el crecimiento de tumores. Estas moléculas permiten inactivar oncogenes, reduciendo así la probabilidad de que el cáncer vuelva a desarrollarse. Los resultados mostraron diferencias claras entre ambos grupos: las sobrevivientes presentaron una mayor cantidad de microARNs supresores de tumores tras el entrenamiento de fuerza.
Con cerca de 5.640 nuevos diagnósticos anuales en Chile y tasas de supervivencia que superan el 90%, el foco médico ha comenzado a centrarse en la prevención de recaídas y en la calidad de vida de las pacientes. En este contexto, el ejercicio de fuerza deja de ser visto únicamente como una práctica asociada a la estética o al rendimiento físico. Los resultados abren nuevas líneas de investigación sobre el rol del ejercicio en enfermedades complejas, especialmente en áreas donde la prevención de recaídas es clave.
Lo que debes recordar
- Un estudio liderado por la Universidad de La Frontera revela que el entrenamiento de alta intensidad activa mecanismos que reducen la reaparición de tumores en mujeres sobrevivientes.
- El ejercicio físico, particularmente el entrenamiento de fuerza, podría tener un rol clave en la prevención de recaídas del cáncer de mama .
- Un equipo de investigadores liderado por la Universidad de La Frontera evidenció que el entrenamiento sistemático de fuerza puede actuar como un complemento en el tratamiento del cáncer de mama.
- El grupo incluyó a 13 mujeres sanas y 11 sobrevivientes de cáncer de mama que ya habían completado su tratamiento inicial.
- Los resultados mostraron diferencias claras entre ambos grupos: las sobrevivientes presentaron una mayor cantidad de microARNs supresores de tumores tras el entrenamiento de fuerza.

