Resumen esencial
A los 16 años, Oriana Canelo empezó a entrenar por una razón que poco tenía que ver con convertirse en atleta. Un problema de salud la había dejado con un peso muy bajo y la llevó a buscar una manera de recuperar fuerza y sentirse mejor con su cuerpo. Es campeona argentina y sudamericana invicta, compitió recientemente en Miami y desde 2021 forma parte del circuito profesional.
La noticia, en profundidad
Hoy tiene 27 años y es fisicoculturista profesional de la Federación Internacional de Fisicoculturismo (IFBB). Cada entrenamiento empezó a tener una finalidad concreta: llegar en las mejores condiciones posibles al próximo escenario. No se trata solamente de entrenar unas horas al día: el descanso, las comidas y cada etapa de la preparación tienen que estar organizados en función de la competencia.
El cuerpo se convierte en el resultado visible de un proceso que no se detiene cuando se abandona el gimnasio. Olympia es el torneo más importante y creo que todas las que competimos aspiramos a llegar ahí ”, afirmó. Entonces, el entrenamiento era una herramienta para recuperar un cuerpo que había quedado debilitado.
Hoy, ese mismo cuerpo es el resultado de más de una década de disciplina y el instrumento con el que busca abrirse un lugar entre las mejores del mundo. Entre una situación de salud que la llevó por primera vez a un gimnasio y un escenario internacional en Miami hay años de entrenamiento, renuncias, competencias y decisiones personales. Ahora, a los 27 años, mira hacia el desafío más grande de su carrera: conseguir que aquel sueño que empezó levantando pesas a los 16 pueda llevarla finalmente al escenario del Mr.
Lo que debes recordar
- A los 16 años, Oriana Canelo empezó a entrenar por una razón que poco tenía que ver con convertirse en atleta.
- Un problema de salud la había dejado con un peso muy bajo y la llevó a buscar una manera de recuperar fuerza y sentirse mejor con su cuerpo.
- Es campeona argentina y sudamericana invicta, compitió recientemente en Miami y desde 2021 forma parte del circuito profesional.
- Cada entrenamiento empezó a tener una finalidad concreta: llegar en las mejores condiciones posibles al próximo escenario.
- Entonces, el entrenamiento era una herramienta para recuperar un cuerpo que había quedado debilitado.

